Espero escuchar tu voz en cuanto aparezcas
cómo me llamas, cómo sonríes, cómo me abrazas.
Traes contigo una paleta de colores
y un pincel para dibujar un futuro distinto.
Siento tus pies que quieren bailar,
y tus manos que señalan el mundo,
siento tus bostezos perezosos
y tus acrobacias en miniatura.
En cuanto llegues, un montón de ojos te mirarán.
Vendrán a ti manos queridas,
sentirás las risas a tu alrededor
y verás nuestras sombras asomándonos.
Escribiremos en tus orejas que siempre te querremos
y tú nos mirarás sabiendo que es verdad.